Poesia (Ri)Trovata: Arturo Carrera – Traduzione e proposta ad opera di Chiara De Luca


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Arturo Carrera è uno scrittore argentino nato il 27 marzo 1948 nella città di Coronel Pringles, a Buenos Aires. Della stessa città è originario CésarAira, con il quale Carrera stabilì una forte amicizia. Insieme si trasferirono nella capitale argentina e nel ’66 fondarono la rivista letteraria «El cielo». Fece anche conoscenza con Alejandra Pizarnik,che lo apprezzò subito al punto da collaborare alla presentazione della sua raccolta poetica:Escrito con un nictógrafo [Scritto con un nictografo].
Come operatore culturale, ha partecipato a letture, laboratori e conferenze in contesti istituzionali, tra i qualil’Università di New York e l’Università di Los Andes, in Venezuela. È stato co-fondatore di un teatro di burattini ambulante dal nome Elescándalo de la serpentina. Come critico d’arte ha scritto dell’opera di artisti plastici del suo paese e ha collaborato alla creazione di cataloghi di gallerie d’arte e musei di diverse nazioni.
Tra le sue numerose opere poetiche ricordiamo Mi padre [Mio padre], La construcción del espejo [La costruzione dello specchio], Noche y Día [Notte e giorno]. Come saggista ha pubblicato Nacenlosotros [Nascono gli altri] e Ensayos murmurados [Saggi mormorati]. La inocencia [L’innocenza], Las cuatro estaciones [Le quattro stagioni], Fotos imaginarias con nieve de verdad [Foto immaginarie con neve di verità].
Ha tradotto opere di numerosi autori francesi e italiani, tra cui ricordiamo Yves Bonnefoy, Stéphane Mallarmé, Henri Michaux, Pier Paolo Pasolini e Sandro Penna.

CREPUSCULO ARGENTINO

a Elina y Alejandro Carrafancq

El campo,

un espacio donde los niños
confunden la belleza con la felicidad;

la luz los atonta, el flash doméstico
y natural los oculta en catacumbas, agujeros
negros, blancos conventos insonorizados,
sin follaje…
oh pequeños religiosos de la exigencia:

una sonrisita fosforescente y acústica
y un abracito afectado que se conoce
en esa especie de Vacío Mundo

en otra más lejana galáctica
insaciable risita que lucha.

Todas las astillas cósmicas.
Todos los hilos agámicos.
Todas las taciturnas
vocecitas en la luz amarilla,
intensa, de azufre fosforescente
y de luciérnaga que agoniza.

Nosotros en ese campo expulsado
donde la fatigaes imprevista
con sus misteriosos eclipses…

La insistencia de un pánico silvestre
Y los diminutivos con que Arturito recorre
supaciencia, su olvido en todo lo que se
afinca como parpadeo.

Las cajas del sueño donde elpoder dormir
Como volver a morir se precipita; el aire
Se funde con la luz oscura y elagua con
Los desplazamientos del rumor acuático

imanes, imanes de felicidades remotas mímicas
en los estados de belleza pura, y variaciones
mágicas con dedos de reptil, pero ese reptil

de miniatura africana
que salta continuamente en el hirviente
desierto de arena para no escaldarse y
vivir al unísono,

para que el día entre en él por todas sus
semejantes, ínfimas, innumerable huellas
para que la presencia insaciable del día
no lo adormezca;

sin embargo,
a ellos otros espero, anhelo,
anillo sus múltiples exigencias.

Puedo envejecer esperándolos en otra humanidad
Y puedo otra vez nacer; estar como un fruto
en corona, esperando el picotazo de otros
mundos,

La vida de cada minúscula noche hacia el mar.

Ellos,
bienes dormidos bajo estatuas de olmos, gnomos,
tesoros en cofres de pirotecnias perpetuas,
aún en el vacío insonoro, atraídos como ranas
En la inquietud de los estanques o el mar,

sobre la vasta ola roma, sin cresta, alzándose
silenziosa sobre el amor:

minutos sin ley ni astros
tiempos sin cuerpo ni deseo
espacios donde se cortan los afectos
a cada exiguo pie de un hombre.

Son niños siempre y
niños en un festín donde
se desconocen los nombres

Niños arrancados del cuerpo y
del corazón, como raicillas que
ya tubiera echado en otros niños
su ligazón; en otros pensamientos
su dolorosa espesura.

Niños explosiones acústicas
Niños ortigas del verano; a un punto
en la seda
vienen a mirar faisanes;

un círculo luminoso donde caen
todas las remotas ideologías naturales
y todas nuestras cósmicas huellas
estrelladas: los niños.

Duelo de no pertenecer
duelo de las sabidurías desconocidas
sinórganos
sin ostentación y sin goces

duelo de apartarse dudando del patio
de la dicha: donde allí todo nos
sosegaba como sofocado dolor

aquí todo nos despierta
aquí somos el sobresalto del lince
aquí el sueño oculta
la alegría del secreto

Aquí la verdad solitaria derrumba
El placer
Y el placer no sostiene
el secreto no sostiene
el despertar no me sostiene,
su realidad,
es más devasta dora que el deseo

¿Qué es?

Es la desesperación
Que nos impone como un sueño
El vacío, el campo…

Vaho amarillo y los diablitos
riéndose. Arrastran un perrito,
escriben una eme majestuosa;
las brujas-lolita con sus mechones
eléctricos y sus malcriadas muñecas,

la voz del perrito; los dientes de las cosas;
la acústica estirpe china del súbito día

(el té).

Los niños.
Sus rasos borran la única fiesta,
la única mentira, la única verdad,
la única risa.

No te alejes más.
No te alejes más.

¿Qué haré sin los ojillos de tu faisán?
Sin tus gestos como picotazos dorados.

Mi desesperación clavada en el deseo
como un colibrí salvaje en la

Gigantesca flor acuática. La hipertrófica
magnolia del deseo:

un limón escarlata y óxido de hierro la van
centrando con sus suavísimos ganchos:
la abeja allí se empolva, los zánganos
conocen y reconocen: desconocen

El campo, la noche y
Sus caretas de olores
que no enmascaran, los
mensajes cortados y los
gritos suntuosos;
la noche con sus señales
de amores de alfalfas y
alfabetos de sapos y
telarañas.

Magnolia del zorrino
con su chorro de humos acres

¿Nada sostendría?
¿Nada consentiría en su risa de chaparrones
De blancos y agrios fuegos
luminosos?

Es la madrugada: ¿pero cómo…?

Los niños se duermen:
fácilmente se duermen sobre estos clavos
de azúcar, fakires del infinito turbulento.

El campo tiembla.
El campo nuestro. (…el delirio, los surcos
de la lava del alba. El agua donde amanecemos.

Los terrores poderosos giran en torno a
objetos sin valor. ¿Te acordás? Fase del
desprecio, incluso por el no…

El No de un amarillo vibratorio,
los girasoles en el vozarrón del día
y el humo del atardecer, losojos
en la cabeza leñosa
en el espumoso anaranjado del sol.

No te alejes más.
No te alejes más.

El deseo desdibuja en su plumosa tierra
Un espacio: “que no te despierten todavía,
y que no hiervan la leche todavía”.

Multiplicidades. Multiplicidades
secretas

Lo que pasa durante la tarde
Como los pequeños frutos de las intensidades
Se abre, como un último frutillo
En las fogatas anaranjadas

Deja que bajo nuestra incertidumbre
croe lo incierto: el agro de la espera,
la niñita que baila… la patria de San Juan
y esas inquisitorias cartas que quemaste
para cocer la langosta y las habas:

La pintura es la extensión más sutil

***

CREPUSCOLO ARGENTINO

A Elina e Alejandro Carrafancq

Il campo,

uno spazio dove i bambini
confondonofelicità e bellezza,

la luce li stordisce, il lampo domestico
e naturale li nasconde in catacombe, buchi
neri, bianchi conventi insonorizzati,
senza fogliame…
oh piccoli religiosi dell’esigenza:

un sorrisetto fosforescente e acustico
e un abbraccetto affettato che si conosce
in questa specie di Vuoto Mondo

in un’altra più lontana galattica
insaziabile risatina che lotta.

Tutte le schegge cosmiche.
Tutti i fili agametici.
Tutte le taciturne
vocine nella luce gialla,
intensa, di solforefluorescente
e di lucciola agonizzante.

Noi in questo campo bandito
dove imprevista è la fatica
con tutte le sue eclissi misteriose…

L’insistenza di un panico silvano
e i diminutivi con cui Arturito percorre
la sua pazienza, la sua dimenticanza in tutto
quel che s’installa come un barlume.

Le scatole del sonno dove il poter dormire
come tornare a morire precipita; l’aria
si fonde con la luce oscura e l’acqua con
gli spostamenti del rumore acquatico

calamite, calamite di mimetiche felicità remote
begli stati di bellezza pura, e variazioni
magiche dalle dita di rettile, ma questo rettile

di miniatura africana
che salta continuamente nell’ardente
deserto della sabbia per non scaldarsi e
vivere all’unisono,

perché il giorno entri in lui per tutti i suoi
simili, infimi, innumerevoli segni perché
la presenza insaziabile del giorno
non lo addormenti;

eppure,
aspetto loro, ardentemente spero,
inanello le loro multiple esigenze.

Posso invecchiare aspettandoli in un’altra umanità
e posso nascere di nuovo; essere come un frutto
nella ghirlanda, aspettando mi becchettino altri
mondi,

la vita di ogni minuscola notte fino al mare.

Loro,
ben addormentati sotto statue di olmi, gnomi,
tesori in bauli di pirotecnie perpetue,
ancora nel vuoto insonoro, attratti come rane
nell’inquietudine degli stagni o il mare,

sulla vasta onda ottusa, senza cresta, che si leva
silenziosa sopra l’amore:

minuti senza legge né astri
tempi senza corpo né desiderio
spazi in cui si tagliano gli affetti
e ogni esiguo piede umano.

Sono bambini sempre e
bambini in un festino dove
si disconoscono i nomi

Bambini cui estirparono il corpo
e il cuore, come radichette che
già avevano seccato in altri bambini
i loro legami; in altri pensieri
la loro dolente boscaglia.

Bambini esplosioni acustiche
bambini ortiche dell’estate; a un punto
nella seta
vengono ad ammirare i fagiani;

un circolo luminoso in cui cadono
tutte le remote ideologie naturali
e tutti i nostri cosmici sentieri
stellati: i bambini.

Dolore di non appartenere
dolore di saperi sconosciuti
senza organi
senza ostentazione e senza piaceri

dolore di appartarsi dubitando del cortile
della gioia: è da lì che tutto ci
calmava come dolore soffocato

qui tutto ci risveglia
qui siamo il soprassalto della lince
qui il sonno occulta
l’allegria del segreto

Qui la verità solitaria abbatte
il piacere
e il piacere non sostiene
il segreto non sostiene
il risveglio non mi sostiene,
la sua realtà,
è più devastante del desiderio

Cos’è?

è la disperazione
che c’impone come un sonno
il vuoto, il campo…

Vapore giallo e i demonietti
se la ridono. Trascinano un cagnolino,
scrivono una emme maestosa;
le streghe-lolite coi loro ciuffi
elettrici e le loro bambole screanzate,

la voce del cagnolino; i denti delle cose;
l’acustica stirpe cinese del giorno repentino

(il tè).

I bambini.
I loro rasi cancellano l’unica festa,
l’unica menzogna, l’unica verità,
l’unica risata.

Non ti allontanare più.
Non ti allontanare più.

Che farò senza gli occhietti del tuo fagiano?
senza i tuoi gesti come pizzichi dorati.

La mia disperazione inchiodata al desiderio
come un colibrì selvatico nell’enorme

fiore acquatico. L’ipertrofica
magnolia del desiderio:

un limone scarlatto e ossido di ferro la stanno
per centrare coi loro lievissimi ganci:
là s’impolvera l’ape, i fuchi
conoscono e riconoscono: disconoscono

Il campo, la notte e
le sue maschere di odori
che non mascherano, i
messaggi tagliati e le
grida sontuose;
la notte con i suoi segnali
d’amori d’erba medica e
alfabeti di rospi e
ragnatele.

Magnolia della molfetta
col suo getto di acri esalazioni

Nulla sosterrebbe?
Nulla acconsentirebbe alle sua risa d’acquazzone
di bianchi e aspri fuochi
luminosi?

È l’alba: ma come…?

I bambini si addormentano:
facilmente si addormentano su questi chiodi
di zucchero, fachiri dell’infinito turbolento.

Il campo trema.
Il nostro campo. (…il delirio, i solchi
della lava dell’alba. L’acqua in cui albeggiamo.

I poderosi terrori girano intorno a
oggetti senza valore. Sei d’accordo? Fase del
disprezzo, anche del no…

Il No di un giallo vibrante,
i girasoli nel vocione del giorno
e il fumo dell’imbrunire, gli occhi
nella testa legnosa
nell’arancione spumeggiante del sole.

Non ti allontanare più.
Non ti allontanare più.

Il desiderio sfuma nella sua terra piumata
uno spazio: “che non ti sveglino ancora,
e che ancora non bollano il latte”.

Molteplicità. Molteplicità
segrete

Quel che avviene nella sera
come i piccoli frutti delle intensità
si apre, come un ultimo piccolo frutto
nei falò arancioni

Lascia che sotto la nostra incertezza
gracidi l’incerto:l’agro dell’attesa,
la bambina che balla… la patria di San Giovanni
e quelle inquisitorie lettere che bruciasti
per cuocere l’aragosta e le fave:

La pittura è l’estensione più sottile

Traduzione a cura di Chiara De Luca

http://kolibris.wordpress.com/

http://chiaradeluca.net/

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